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jueves, 18 de febrero de 2016

El mejor terror es de la literatura

El otro día estaba pensando en como las artes van evolucionando y se van aproximando a una decadencia. Pensé en como el arte había entrado en declive por la llegada de la fotografía y tras esto me planteé si la literatura podía acabar estancada al tener que competir con las artes audiovisuales. Repasé rápidamente que tiene de diferente la literatura respecto a estas artes, ambas sirven para contar historias, pero rápidamente encontré cientos de motivos por los cuales la literatura aporta aún cosas muy distintas que hacen que tenga valor por sí misma y concretamente se me ocurrió un género muy específico que demuestra el por qué la literatura sigue aportando cosas diferentes: El terror.

Antes de nada decir que el terror es un género del que he leído muy poco y por lo tanto no hablaré con las referencias más precisas, sin embargo es un género que demuestra que a veces la literatura es mejor que por ejemplo el cine.

El terror es un género que basa su esencia en el miedo, en despertar algo dentro de cada uno de nosotros que haga que nos sintamos incómodos, en dejarnos desprotegidos y solos frente al miedo.

El cine tiene la gran limitación de tener que usar imágenes, imágenes externas a nosotros mismos, cuando el terror más puro, la mejor clase de terror, es la que tenemos nosotros en nuestro interior. La mejor forma de que tengamos miedo es jugar con nuestro subconsciente, porque nuestro cerebro nos odia y por ello la mejor salsa para un monstruo, un conflicto, un villano, un protagonista... cualquier cosa es dejar margen a la imaginación. Nuestra imaginación ornamentará el retrato de cualquier cosa para que sea lo peor a lo que nos podamos enfrentar, porque no hay miedo más potente que el nuestro, el que guardamos dentro e ignoramos.

Una película nunca creará una situación tan personal como la que nosotros mismos aderecemos con nuestra imaginación y en el momento que pones cara a un monstruo, que un director le da un aspecto físico, pierde un elemento de personalidad que es el que realmente nos asustará.

La literatura es el mejor arte para contar una historia de terror porque en una novela se fuerza nuestra imaginación. Nos dan palabras, frases... ect pero en definitiva nosotros nos quedamos solos frente a nuestra imaginación y nuestra imaginación en el terror es el elemento más importante y nuestro mayor enemigo porque ninguna rostro nos impactará más que el que nosotros le otorguemos al malo. Ningún entorno es tan opresivo que el que nosotros construyamos con nuestra mente y ninguna intención será más maligna que la que nosotros leamos entre línea mediante el uso de nuestro subconsciente.

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