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martes, 1 de marzo de 2016

Brillo de Locura #2 Capítulo 1

El policía miraba de forma compulsiva aquel cuaderno, ¿Y si en él estaba la clave para entrar en la mente del asesino y descubrir el por qué de sus actos? En caso de que así fuera ¿Le interesaba realmente meterse en la mente del asesino?
El dolor, la curiosidad, poder... aquel diario transmitía tantas cosas solo con su mera presencia... era tentador e inquietante a partes iguales.
Aquel policía siempre había estado relegado a un papel secundario, nunca había podido destacar y siempre se había dicho a sí mismo, casi tratando de auto convencerse, que lo prefería de esta manera. Sin embargo algo muy dentro de él gritaba, una llama de ambición casi hecha cenizas por los golpes que la vida había propinado a su autoestima, parecía renacer y encenderse ante la posibilidad de que en ese cuaderno estuviera una respuesta que ayudase a todo el mundo a entender a un psicópata. La posibilidad de que encontrase en ese diario la cura a su mediocridad y por fin pudiera considerarse más que un peón de otros.
Estimulado por sus deseos de reconocimiento cogió el diario del portador y se dispuso a abrirlo para examinar su contenido y encontrar algo que lo elevase frente a los demás.

"Querido diario,

Tengo tanto miedo y tanto odio en mi alma. Mis padres me han vendido a un vulgar noble y en parte siento que pese a que estar con él es mi sitio, no me gusta sentirme como una moneda de cambio, no me gusta que me usen para sacar beneficio pero... esperemos que al menos sea buena persona, que me quiera y quien sabe."
El escrito parecía antiguo, el trazo parecía indicar que estaba escrito a pluma así que por lo menos sería del siglo XIX o principios del XX.

"Querido diario,

Me propuse escribir regularmente para tener algo que hacer esos días en el castillo mientras él no está, pero el cerdo de mi marido me lo ha impedido. El poco tiempo que compartimos se ha convertido en un juego que solo él puede ganar. Se que no puedo decirle que no porque es mi marido, pero no quiero que siga, me hace daño, se pasa conmigo y cuando se lo digo solo se enfada y me dice que me calle. Me estoy sintiendo realmente mal, los cardenales no parecen quitarse nunca y él me regaña por eso, me dice que soy débil y me acusa de herirme a mí misma para hacerle quedar mal ¿Lo dirá para justificarse? ¿Tal vez para convencerse de que no me pega, de que no pega a una mujer?
Es un cerdo, toda mi vida me han dicho que un hombre sería lo que haría feliz, depender de él, que él dependa de mí... pero ahora mismo ese hombre que yo no he elegido es la principal causa de mi malestar. ¿Qué pasaría si escondo un cuchillo en la cama y... olvídalo, en el mejor de los casos lo mataría y como resultado sería ejecutada. Solo espero que esto acabe pronto."

"Querido diario,

Hace tres días me han comunicado que... ha muerto... yo debería sentirme bien, aliviada... ¡O por el contrario debería sentirme mal! pero no siento ¿nada?
Me he sorprendido mucho de esto. Una vez descubrí que aquella noticia que ha sacudido los cimientos de mi vida no ha provocado ninguna reacción en mí, he decidido probar diferentes cosas para ver hasta donde llega mi indiferencia. He probado a intentar reírme pero mi sonrisa ha desaparecido, puede que para siempre, nada me hace gracia pero tampoco me disgusta nada. Me encuentro en un punto extraño, ahora los sentimientos me parecen algo tan lejano... es como las caras de antiguos conocidos en tus recuerdos, así veo yo los sentimientos, son algo tan poco nítido y tengo una imagen tan vaga de ellos, por una parte los extraño pero por otra no tenerlos me convierte en alguien libre y fuerte... ¿No?
Ya no soy esclava de mis emociones soy libre de hacer cualquier cosa sin sentirme mal, soy libre de tantas formas que no conocía... Hoy ha nacido una nueva Elisabeth, hoy por fin he descubierto lo que me hacía débil, lo he extirpado de mi corazón y puedo vivir.
La muerte de mi marido me ha dejado además un precioso castillo para mí sola y no pienso desaprovecharlo."
Aquella mujer perdió la capacidad de sentir nada y lo consideraba algo bueno, como si no sentir te hiciera libre cuando en verdad te hace más animal.

"Querido diario,

han ocurrido cosas... inusuales... la gente a mi al rededor está rara, parece tenerme ¿Miedo?
Mejor que lo tengan, no voy a tener piedad de nadie, soy la reina de este castillo y yo gobierno sobre sus vidas y se que aunque les pese que sea una mujer la que lo haga no necesito la ayuda de nadie, me basto yo sola. "

"Querido diario,

Empiezo a echar de menos algo, no tengo frio ni calor, nada me duele, no siento amor, felicidad, no siento calidez y pese a que no siento odio, ira, envidia... no sentir nada me está matando. Vivir así es como no vivir, parece que soy un muerto andante que solo respira porque tiene unos pulmones, sin más motivo que la supervivencia y sin nada que me diferencie de una bestia. Necesito sentir algo, cualquier cosa, la sensación de estar muerta por dentro es demasiado. ¿Al desear la muerte de mi marido habré perdido mi alma? ¿Se puede perder el alma? ¿Y si sin saberlo se la he vendido al Maligno? ¿Y si mi oscuro anhelo de que mi marido se muriese ha sido el reclamo de seres que no deben despertar nunca?"
"Querido diario,
He hecho algo horrible, necesitaba ver que se sentía, necesitaba ver si podía despertar algo en mí y lo he conseguido... Deslicé el cuchillo por su cuello de forma rápida y eficaz, entonces vi algo en sus ojos, como si un brillo se apagase y mientras el suyo se apagaba algo en mí se encendía. Llevaba meses con vacío donde debería estar mi corazón. ¡Necesitaba sentir algo! ¡Cualquier cosa! ¡Necesitaba ver que aún tengo alma! ¡Que aún hay algo dentro de mí! ¿Y por qué es malo? Esa chica estaba abocada a una vida asquerosa, de malos tratos, donde iba a estar infravalorada... ahora ha servido a un bien mayor, necesito hacer cosas tan radicalmente brutales par sentir algo tan pobre... Necesito más, necesito apagar más almas y así que la mía vuelva a brillar, no puedo volver a vivir sin sentir nada."

"Querido diario,

Ha sido realmente fácil conseguir cómplices para mis... experimentos. Estoy comprobando de muchas formas diferentes como hacer que la luz de los ojos de alguien se apague de la forma más lenta posible, mi record es tres días en los que me suplicó que acabase con todo, en los que me suplicó que terminase con su tortura, pero necesitaba verla morirse lentamente... porque su lamento me alimenta y me hace estar completa.
La gente que me ayuda se podría catalogar como "gente normal" pero sin embargo hacen lo mismo que yo sin dudarlo. Sospecho que hay algo dentro de todos nosotros... un instinto de violencia pura que está escondida en el fondo de todos los corazones. Hasta el alma más santa tiene un rincón de oscuridad que quiere sangre, que quiere violencia, que quiere llevar la sensación placentera de matar hasta su máximo exponente... yo la he descubierto gracias a mi incapacidad de sentir cualquier otra cosa pero ya existía dentro de mí, lo que soy ahora, lo que he sido siempre... estaba latente en mi espíritu porque cualquiera es un potencial asesino. Yo no soy peor que nadie solo admito mi naturaleza y la sacio, otros viven en la mentira que se han obligado a creer para poder vivir en sociedad pero nunca estarán completos hasta que no prueben el sabor de la sangre, hasta que no huelan la descomposición de la carne... nunca estarán completos hasta que sepan lo que es asesinar sin ningún motivo más que placer."

"Hasta nunca,

Me han sentenciado ha vivir vigilada a todas horas, sin mas entretenimiento que tejer y dormir. No puedo volver a vivir como antes, sin sentir nada, de modo que voy a acabar con todo. Que alguien encuentre este diario, que alguien conozca quien fue su portadora y por qué hizo lo que hizo y... que quien lo reciba no tenga miedo de bucear bajo lo más oscuro de sí mismo. Que no deje que nadie le diga como tiene que vivir, que sea libre... a través de la sangre y de la muerte.

Hasta nunca

Fdo: Elisabeth Báthory"



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