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jueves, 10 de marzo de 2016

Mary Sue, Gary Stu, Deus es Machina... Lo peor de la narrativa

Hoy me apetece hablar de lo que yo pienso que es el error más grande a la hora de crear personajes y hacer avanzar la trama. Son recursos tan pobres y tan horribles que utilizarlos puede destruir un concepto perfectamente válido, porque son recursos que hacen daño a todo el conjunto de la obra.

Mary Sue y Gary Stu

Todos conocemos al típico personaje sin defectos, con una personalidad poco definida pero que es el centro de toda una trama, con unas habilidades o poderes que le dan una ventaja enorme. Mary Sue en el caso de los personajes femeninos y Gary Stu en el de los masculinos son personajes con muchas virtudes, sin defectos, con poderes enormes, con una personalidad poco definida y que no tienen más profundidad que el hecho de que son los que tienen que protagonizar una historia. (Superman)

Esos personajes están pensados para hacer que el lector vea la trama desde un punto de vista elevado, a través de los ojos de alguien que puede hacerlo todo y parece no tener limitaciones y que está idealizado a tales puntos que abandona por completo su expresión de persona para convertirse en lo que el lector debería y querría ser.

El problema radica en que nadie es perfecto y esa perfección resulta desagradable y chirriante porque el lector aunque no lo sepa busca verse reflejado en un protagonista, busca encontrar realidades humanas en papel y la perfección no es humana. Somos seres imperfectos y el realismo de esa imperfección es lo que crea grandes personajes y grandes historias. El hecho de que somos en parte egoístas y no somos totalmente generosos hace que ser capaz de compartirlo todo con la persona a la que amas tenga mucho más valor. El hecho de que tengamos dudas, a veces seamos indecisos y seamos débiles hace que superar algo difícil tenga mérito... Por todo esto lo que haces cuando añades ese componente de perfección y superioridad para crear un modelo, es convertir a tu protagonista en un maniquí, en un ser que va de un sitio a otro para que avance la trama, pero que en ningún momento empatizamos con él, porque es un ser artificial y que se aleja de lo que somos los seres humanos.

Deus es Machina

Muchas veces habéis leído alguna historia en la que la trama se encuentra en el momento más profundo del nudo. Todos los problemas que se han ido generando a lo largo de la trama se han retorcido tanto que nada parece tener solución. Pero de repente pasa algo, algo que no tiene ninguna explicación coherente que arregla la situación y te lleva directamente al final. Eso es lo que se conoce como Deus es Machina.

Por poner un ejemplo. En Superman hay un momento en el que la chica se muere y todo parece ir mal, pero entonces Superman decide sin razón aparente girar en torno a la tierra a toda velocidad lo que invierte su rotación y... ¡Retrocede en el tiempo! Así salva a la chica y ¡Final feliz! (Si, esa mierda es real).

Eso que acabo de contar es el Deus es Máchina más grande que ha habido nunca (probablemente), pero en narrativa fantástica y con el tema de la magia especialmente es muy fácil caer en: "Hizo un hechizo y todo se arregló" "parecía que iba a morir pero llevaba algo mágico que le protegió"
En definitiva hay que tener mucho cuidado con los problemas en los que metes a tus personajes porque deben salir de ellos de una forma lógica y sorprendente y si no sabes como salir... es que tu historia ha fracasado y que un elemento imposible te permita avanzar solo será la prueba de que no supiste como seguir.

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