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viernes, 22 de abril de 2016

La luz que no puedes ver- Anthony Boerr

Hacía muchísimo que no hacía reseñas. La verdad es que he leído algunos libros pero ninguno me llamaba la atención negativa o positivamente suficiente para querer analizarlo.

Este libro ha sido de los que más tiempo me ha llevado terminar. No ha sido por su extensión, no ha sido por tedio... simplemente es que es un libro lo suficientemente complejo para que te despistes leyéndolo y suficientemente largo para que necesites no estar despistado para acabarlo.

Su indiscutible calidad, su formato dinámico y que constantemente varia y el hecho de que me moría de ganas por analizar el premio Pulitzer (cosa que quiero hacer todos los años) me hacían volver una y otra vez. Por ello y ante las dificultades que encontré al leerlo antes del análisis del libro en sí, daré unos consejos que a mí m hubieran venido genial.

1) No tengas miedo de dejarlo reposar. Yo normalmente leo del tirón mucho pero este libro no es para eso, su abundante descripción y el hecho de que la trama no es especialmente compleja, te invitan a contemplar el libro como un cuadro, no como un desarrollo de la trama. Es un plato a fuego lento, no un aperitivo de microondas.

2) Disfrutad de todo lo que rodea al libro: Como cuenta su historia en la verdadera salsa. Un mensaje bonito, sí, pero no muy elaborado, una trama que no es de diez... pero es que el libro no es una carrera por su trama. Es un paseo lento por un sitio precioso, hay que dejarse impregnar por como nos cuenta las cosas.

3) No es lo que parece.


Es curioso. Suelo odiar los libros eternamente descriptivos. Son largos, tediosos y muchas veces solo son alargados artificialmente para disimular la trama solo ocupa lo que un guion de cine. Yo siempre gritaba a los cuatro vientos "no hay que abusar de descripciones´" "La acción es el mejor elemento y la descripción es un adorno"... pero Anthony Boerr me ha cerrado la boca y me ha puesto frente a un libro en el que la descripción es larga y abundante pero interesante. No solo es necesaria, es TODO a la hora de meternos en la historia.

Recapitulemos. Este es la historia de una chica ciega de Francia cuyo padre trabaja en un museo y un joven alemán huérfano. Estos dos personajes viven en un mundo asolado por la segunda guerra mundial .

Este es el planteamiento, simple y suena conocido es decir. Algo que parece gritar que quiere ser sensible ante un drama en la segunda guerra mundial... solo faltaba que hubiera un tercer personaje judío y que nadie pareciese entender lo que es el régimen nazi. Es un escenario tan típico que parece muy difícil hacer algo nuevo en él.

Aquí es donde entra en juego la descripción, porque está historia no nos pasa su tragedia por la cara intentando de forma constante que veamos "lo horrible que puede ser el mundo y como una actitud positiva puede superarlo todo..." NO. Esta es una historia distinta. No quiere que sientas pena, quiere que seas sus protagonistas y para ello utiliza las descripciones.

En el caso de Marie Laure "la chica ciega". Resultan fundamentales esos momentos de pausa en la que se nos describe lo que es ser ella. Y no, no está quejándose de ser ciega porque ella lo tiene asumido. Es decir, no se lamenta constantemente, no busca llamar nuestra atención con su situación... simplemente actúa en consecuencia a su discapacidad. Y no solo resulta coherente, sino que también interesante.

Werner (el chico alemán huérfano), es diferente pero muy importante. Es decir, VIVIMOS EL ADOCTRINAMIENTO nazi a través de sus ojos... es el gran momento en que los escritores suelen denunciar como adoctrinan, como utilizan su propaganda diabólica para envenenar su mente y... Anthony Boerr no hace eso. Se limita a convertir su transformación al nacismo en un proceso natural. Es la mejor explicación de por qué alguien se hace nazi que he leído. Porque no lo hace mediante una larga descripción de su ideología y como esta evoluciona. Simplemente a medida que te cuentan la historia de Werner te van filtrando frases, reflexiones muy cortas y que parecen tener poco trasfondo... y todas ellas configuran su pensamiento y por eso es tan creíble... porque cuando Werner piensa que con el Nacismo se vive mejor no solo lo crees sino que das fe de ello.

Quitando elementos concretos. Los personajes son excepcionales. El desarrollo a fuego lento es perfecto, porque pese a que no es trepidante, se siente auténtico real... y es que "auténtico" es algo que este libro rezuma. Un drama normalmente trata de hacerte sentir... y por ello suele acabar convirtiéndose en una caricatura de sus propios elementos. Pobreza muy exagerada, actitudes muy falsas que gritan desesperadas "quiero que sientas empatía"... pero es que se olvidan de que la mejor forma de hacerte sentir a veces es darte un tortazo en la cara a base de realidad y decirte... "no es necesariamente ficción", esto puede ser real. De esta forma al ser auténtico todas las emociones son mucho más fuertes y nos transmiten más, porque nos creamos la ilusión de que el drama de los personajes es real.

Lo recomiendo pero no está entre mis favoritos. Premio Pulitzer merecidísimo y con calidad suficiente para ser algo especial, muy superior a la media. Su formato episódico de capítulos muy breves engancha y mucho y aunque cueste cogerle el ritmo, cuando lo haces es un gustazo.



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